Innovaciones tecnológicas: aceros de cementación

La cementación es un proceso que tiene como fin endurecer la superficie de una pieza de acero, sin modificar su núcleo. El resultado es una una pieza formada por dos materiales: un núcleo de acero con un bajo índice de carbono, tenaz y resistente a la fatiga, y otra parte en la zona superficial, de acero con mayor concentración de carbono (0,2%).

En definitiva, este proceso consiste en recubrir las partes a cementar de una materia más rica en este componente, carbono, llamada cementante.

En el proceso se somete las piezas a altas temperaturas (unos 900 °C) durante varias horas. Bajo estas condiciones de calor extremo, el carbono penetra en la superficie que recubre a razón de 0,1 – 0,2 mm a la hora. A la pieza final cementada, se le aplica el tratamiento térmico correspondiente, temple y revenido, y cada una de las dos zonas de la pieza, adquirirá las cualidades que corresponden a su porcentaje de carbono.

 

Los aceros de cementación son aceros con bajo contenido en carbono y se utilizan generalmente para fabricar piezas que, después ser mecanizadas y tratadas, unen buena tenacidad en el
núcleo y alta dureza superficial. Este es el principio fundamental que persigue la cementación de aceros.

La dureza obtenida con el tratamiento, permite emplear estos aceros en piezas tipo, como por ejemplo: pernos, engranajes, casquillos, barra de acero cementado, chapas de acero de cementación, ejes y todos los órganos de transmisión. 

 


18CrNiMo7-6, 1.6587

 

Se puede disponer de estos aceros, según la calidad, en varios estados térmicos: bruto de laminación, recocido “blando”, recocido isotérmico, recocido globular, normalizado, templado y revenido.

 

Aceros de cementación no aleados

Son aceros de cementación sin elementos de aleación (solo carbono). Muchas veces se utilizan para piezas de forma simple y para temple en agua (pernos, casquillos).

 

Aceros de cementación aleados

Estos aceros contienen elementos de aleación que aportan características distintas en función de sus aplicaciones. Después de la mecanización, la cementación y el temple (normalmente en aceite), presentan elevada dureza superficial y una notable tenacidad en el núcleo.

Los elementos de aleación mejoran las características de resistencia y de templabilidad. En particular el cromo aumenta la dureza en el núcleo y el níquel mejora la tenacidad y la resistencia a los golpes. Algunos de estos aceros están disponibles en la versión con plomo para facilitar la mecanización.

 

Los aceros industriales se pueden suministrar para los siguientes subgrupos de grados:

 

 

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