La importancia de la higiene en el trabajo

Los ambientes de trabajo tienen que cumplir ciertos aspectos para poder desarrollar la actividad productiva en las mejores condiciones. Como veremos a lo largo del artículo, la higiene puede llegar a tener más incidencia de la que se piensa en los resultados de explotación del negocio.

 

Beneficios de una correcta limpieza en el trabajo

Seguramente, todos hemos experimentado la sensación de estar en un hogar limpio con unas condiciones de limpieza buenas. En un ambiente de trabajo ocurre lo mismo e, incluso, tiene más relevancia al pasar por las instalaciones un gran número de personas que no suelen tener un nexo entre ellas.

Imagen positiva: lo primero que se aprecia al entrar en un negocio u oficina es el ambiente y el entorno. Si este está sucio o deteriorado la imagen que transmitirá non invitará a realizar ningún tipo de compra en él y su reputación o prestigio quedará en entredicho.

Mejora de la productividad: la limpieza de las instalaciones de una empresa repercute en el nivel de productividad de los trabajadores. Si la oficina está limpia y ordenada, esto tendrá su reflejo en el ambiente laboral, la plantilla estará más cómoda y rendirá más en su puesto de trabajo.

Reducción del absentismo laboral: al ser lugares en los que se suele concentrar gran cantidad de gente, es fácil que proliferen virus o bacterias y que provoquen puntos de infección que pueden acabar perjudicando la salud de los trabajadores. De este modo, con una correcta limpieza, se reducen los riesgos en materia de salud eliminando los focos de infección que provocan bajas laborales y acaban repercutiendo en la rentabilidad empresarial.

Mantenimiento al día: al revisar y adecuar periódicamente los equipamientos y los demás elementos de las instalaciones, se consigue mantener todo en las mejores condiciones posibles para su uso. Con este tipo de tareas de limpieza y mantenimiento se consigue un ahorro significativo al evitar averías y el gasto que suponen, tanto en materia de reparaciones como el originado como consecuencia de tener que parar la producción por ellas.

Seguridad: un ambiente ordenado y limpio incrementa el nivel de seguridad en las empresas. Las labores de mantenimiento asegurarán el buen estado de las instalaciones y evitarán accidentes derivados de las pésimas condiciones empresariales.

Respeto al medio natural: una correcta higiene en el puesto de trabajo genera un ahorro significativo en materia de energía al estar optimizado su uso. La actividad productiva que se lleva a cabo en esas instalaciones tendrá el mínimo impacto en el medio ambiente.

 

Acciones mínimas para una correcta higiene en el trabajo

La correcta higiene en el trabajo comienza por los hábitos de los trabajadores. Una de las cosas más importantes para contar con la higiene deseada es que las personas que van a ocupar ese espacio adopten medidas unas mínimas para ayudar a la consecución de un ambiente laboral óptimo. Para ello, no está de más que la empresa se ocupe de distribuir una información sobre las acciones mínimas de higiene y salud en el entorno laboral.

Los trabajadores deben dedicarse a las funciones propias de su puesto de trabajo, por lo que es normal que estas tareas se deleguen a profesionales del sector de la limpieza, que sean capaces de todo, desde llevar a cabo la correcta limpieza de suelos de madera como el mantenimiento de los equipos informáticos, pasando por la limpieza de cristales en altura.

  • Ventilación de estancias: es el primer paso en toda rutina de limpieza. El saneamiento del aire ya transmite otro tipo de atmósfera y permite renovar el ambiente de cara a preparar la estancia para la limpieza general.
  • Limpieza del polvo: la limpieza del polvo de los elementos del lugar de trabajo debe hacerse muy a menudo para evitar acumulaciones. Lo ideal es comenzar desde la parte más alta a la más baja para ir juntando todo en la parte inferior y facilitar su recogida.
  • Retirada de desperdicios: en función del tipo de negocio al que nos refiramos, puede no generarse mucho olor con las papeleras o basuras, pero es importante vaciarlas independientemente de su nivel de llenado para no transmitir imagen de dejadez.
  • Desinfección de aparatos: dispositivos como teléfonos, teclados o ratones tienden a acumular porquería y son manipulados por personas distintas. Es más que necesario limpiar y desinfectar estos enseres para evitar la creación de distintos focos que deriven en algún tipo de contagio.
  • Limpieza y desinfección de aseos: esta es una de las zonas más sensibles por excelencia. Es importante usar productos adecuados para asegurarse de la desinfección de las piezas que componen el baño. Esto es muy relevante al ser zonas en las que confluye mucha gente. Mantener un ambiente limpio también es clave para transmitir la frescura de la instalación pudiendo recurrir a ambientadores profesionales para conseguirlo a pesar de que los habitáculos tengan ventanas.
  • Zona de cocina: muchas empresas incluyen zona de comedor en sus instalaciones. En estos casos, la limpieza de esta zona debe ser lo más continua posible, ya que los desperdicios de comida pueden llegar a producir mucho olor e, incluso, moho si no se retiran con la frecuencia necesaria.

 

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